Estamos próximos a vivir unos de los momentos mas intensos y significativos de nuestro calendario liturgico: LA SEMANA SANTA. Así, en medio del ajetreo de marzo, como el incio de clases, el comienzo de las diversas catequesis, un sinnumero de actividades y grandes desafios por delante, la iglesia nos ofrece la excelente oportunidad de celebrar los misterios de la salvación realizados por Cristo en los últimos días de su vida. Oportunidad, además para que todos los cristianos conmemoremos con fe y devoción la muerte y resurrección de Jesús.
No resulta facil profundizar en pocas líneas, acerca del sentido que este periodo tiene, más aún tratándose de lo fundamental de nuestra vivencia de Fe. Sin embargo, vemos necesario contar con una sencilla orientación acerca del sentido que esta semana tiene, de tal manera que nos ayude a todos a sentir el paso del señor por nuestras vidas y nuestra historia.
DOMINGO DE RAMOS.
SEMANA SANTA, comienza con el DOMINGO DE RAMOS. En este día celebramos la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén. Jesús, " llegada la hora" decide partir a Jerusalén. El se presenta como lo anunciaron los profetas: "Aqui viene tu Rey, El es Santo y Victorioso, Humilde y va montado sobre un Burro..." es el Rey de paz prometido por Zacarías (9,9-10). Así, montado en un burro, Jesús hace su entrada como la del Siervo que camina hacia la muerte y la del Señor que va a ser glorificado, por eso, las vestimentas y adornos de nuestras Comunidades y Sacerdotes son de color Rojo. No se trata de un hecho anecdótico, sino que de un acontecimineto lleno de sentido que sin duda, le dará significado a la Semana Santa.Es importante que tengamos presente que este Domingo es parte de CUARESMA ( la cuaresma continua hasta el día Jueves) y que en él se sintetiza toda la dinámica del misterio Pascual; la Pasión y Muerte en el Evangelio y la Resurrección que se Simboliza en la entrada Triunfal del Señor.
JUEVES SANTO.
Es un día especial ya que, además de culminar la Cuaresma, nos introducimos en los tres días mas importantes del año litúrgico, en lo que llamamos el Triduo Pascual.El Jueves en la mañana, todos los Sacerdotes, deberan reunirse en la catedral, para celebrar la misa Crismal, esta acción se traslado para el día Miércoles, debido a motivos de fuerza mayor de nuestros Sacerdotes, (traslado, misas, etc). En esa ocación, con la presencia del obispo de la Diosesis y rodeado de todos los fieles, renuevan sus promesas sacerdotales, dando un claro sentido de unión eclesial en torno al Obispo. No olvidemos que en este día se recuerda la institución del Sacerdocio.
En esa misma celebración, se bendicen los santos Oleos, con los que serán ungidos los niños y adultos que serán Bautismo, los enfermos que recibirán el Sacramento de la unción y quienes celebren el Sacramento de la Confirmación durante ese año.

Por la noche, se celebra la Eucaristía que viene a evocar la última Cena en la cual Jesucristo, en medio de la comida pascual, ofreció a Dios Padre su Cuerpo y Sangre bajo las especies del pan y el vino. al mismo tiempo, Jesús se muestra servidor de los hombres a través del hermoso signo del lavado de pies. Un signo profundo y sencillo que hoy se interpreta como una actitud de servicio y entrega a los demás. Después de la Eucaristía, se realiza una vigilia de oración en torno a la reserva de la Eucaristia, aqui ante el Señor presente en el Pan Consagrado, el silencio y la meditación adquieren gran importancia tanto en lo personal como en lo comunitario.
VIERNES SANTO.
Es el día de la pasión de Jesús, en donde ha sido inmolada nuestra Víctima Pascual: Cristo (1 Cor;5,7). Es la Pasión del hombre abandonado, humillado y flagelado. Juntos, en comunidad, proclamamos la Pasión del Señor y adoramos su Cruz como primer acto del Misterio Pascual.La cruz es la victoria del amor y la esperanza de la resurrección. Es así como, además, los fieles peregrinamos, con devoción, siguiendo las estaciones del vía crucis ( que significa el camino de la Cruz), de este modo nos unimos al dolor y la pasión de Cristo.
A las tres de la tarde, se realiza lo que llamamos "la liturgia de las tres horas), que simboliza el padecimiento y muerte de Jesús, este acto es el más importante de este día Viernes, aún más que el vía crucis, el sentido que se le da a esta liturgia es la adoración a la Cruz, simbolo claro del Cristianismo y que nosotros respetamos aún más en este tiempo donde tomamos verdadera conciencia del padecimiento de Jesús.
En sintesis, el Viernes Santo, Conmemoramos, la Pasión y Muerte de Jesús por medio de la Palabra, por la Adoración de la Cruz y la Comunión Eucarística. Las vestimentas y adornos son de color Rojo que simboliza el martirio que padecio nuestro Señor por salvarnos a todos, es por esto que los templos no se adornan con Flores, no hay Música ni grandes luces.
SABADO SANTO.
Se trata de un día de silencio, no hay celebración eucaristica. Continuamos la oración y la meditación del día anterior. El dolor de Cristo es también dolor de la Iglesia. es un silencio lleno de sentido. El sagrario o Tabernaculo está vacio, no hay música ni Flores. la iglesia permanece junto al sepulcro del señor esperando en la oración y el ayuno su Resurrección.
DOMINGO DE PASCUA.
Llegamos a la celebración más grande e importante que tenemos los cristianos: LA PASCUA. Es una "noche de vela ( de ahí la palabra vigilia) en honor al Señor" ( Ex 12,42).El gran San Agustín la menciona como "La madre de todas las Santas Vigilias". Durante ella, la Iglesía espera la Resurrección del Señor y la celebra con los sacramentos de la iniciación cristiana: Bautismo, Eucaristía y Confirmación.
Esta noche culminamos la larga espera de Cuaresma. Juntos celebramos el paso de las tinieblas a la Luz, de la muerte a la vida. La iglesia entera proclama que Jesucristo ha resucitado. Esta noche el Señor nos ilumina con su Gloria. Encendemos el Cirio Pascual, que se mantendrá encendido durante todo el tiempo de Pascua. Recorremos la historia de Salvación a través de nueve Lecturas bíblicas. renovamos nuestras promesas Bautismales y celebramos esa misma salvación en los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía.
A partir del Domingo de Resurrección, la Iglesia nos invita a celebrar con alegría los cincuenta días de Pascua hasta Pentecostés como si se tratase de un solo día de fiesta, como un Gran Domingo.
Los invitamos entonces a prepararnos responsablemente para vivir, con una profunda fe, la Gran riqueza que estos Días nos traen.
Lo fundamental es que el Señor ha resucitado, ha vencido a la muerte y nos acompaña hasta el final de los Tiempos.
¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
LES DESEAN SUS AMIGOS DE "IMAGINO".

